Barranquilla, 8 de septiembre de 2026
Muy buenas tardes, un saludo muy especial a todos. Hoy Barranquilla ha sido escenario de una conversación estratégica para el presente y el futuro de Colombia y de nuestra relación con los Estados Unidos de Norteamérica.
Recibir al Secretario de Estado, Marco Rubio, aquí en el Caribe colombiano, tiene un significado especial. Barranquilla ha sido históricamente la Puerta de Oro de Colombia al mundo, y representa una convicción absoluta de mi gobierno. Colombia no se gobierna únicamente desde Bogotá. Colombia se gobierna desde sus regiones.
Agradezco al Secretario Rubio por su presencia. Nos honra con su presencia. Él ha sido inspiración también para dar esta batalla por la libertad, la democracia y la institucionalidad, porque no hay un latino en el mundo que no se sienta representado por Marco Rubio, que siempre lo ha hecho de la mejor manera frente a nuestra comunidad. Así que gracias, querido Secretario, por estar aquí. Es un honor y un orgullo tenerlo en tierra barranquillera.
También quiero reconocer públicamente la solidaridad del Gobierno de los Estados Unidos después del terremoto que sufrimos el 10 de agosto. Nos han ayudado hasta el momento con 26,5 millones de dólares en asistencia humanitaria. Además de todo lo que están haciendo frente a los incendios que hoy padecen nuestros hermanos en el Tolima. Ningún país del mundo nos ha ayudado tanto como los Estados Unidos.
Y hoy planteamos dar el siguiente paso: pasar de la solidaridad en la emergencia a una asociación estratégica a largo plazo.
Los Acuerdos de Barranquilla
De esta reunión ha surgido una hoja de ruta que hemos denominado Los Acuerdos de Barranquilla alrededor de tres grandes temas que resultan de sustantiva importancia para nuestro país y para el hemisferio: reconstruir la Patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio. Y hay que decirlo, estamos retomando una relación que ha sido histórica y muy cercana, que se interrumpió durante cuatro años, pero que siempre ha estado ahí, en los cimientos más profundos del alma de la colombianidad. Porque Estados Unidos ha sido nuestro aliado. Nosotros hemos sido sus aliados y cuando Estados Unidos y Colombia han trabajado juntos, lo único que han tenido nuestros pueblos es progreso, seguridad y desarrollo.
Recuperar la economía
El primer propósito de estos Acuerdos de Barranquilla es la reconstrucción y la recuperación económica. El terremoto dejó enormes desafíos, compatriotas, en vivienda, hospitales, colegios, carreteras, puentes, servicios públicos y capacidad productiva.
Propusimos trabajar con los Estados Unidos en mecanismos de cooperación, inversión y financiación, incluyendo a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC, agencia financiera estatal de los Estados Unidos para el desarrollo), a otras agencias, el sector privado y empresas de ambos países.
Recuperar la Patria
Queremos atraer inversión hacia los temas que tenemos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva. Colombia también hará su parte. Nosotros vamos a hacer lo que tenemos que hacer frente a la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto, la seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión.
Así mismo le solicité al señor Secretario de Estado acompañamiento ante organismos multilaterales para facilitar instrumentos que permitan financiar esta transición sin sacrificar la recuperación económica de nuestro país.
Estamos proponiéndole a los Estados Unidos una asociación en la que Colombia pone proyectos, territorio, capacidad productiva, recursos y reglas claras. Y Estados Unidos aporta inversión, financiación, tecnología y capacidad empresarial.
Otro de los puntos importantes es la prosperidad compartida. Le he propuesto al señor Secretario consolidar un diálogo bilateral de prosperidad con proyectos concretos, responsables, financiación, cronogramas, cuyo trabajo van a continuar nuestros equipos en Washington.
Identificamos oportunidades con el señor Secretario en energía, infraestructura, tecnología, industria, reconstrucción y minerales críticos, como el acuerdo que se acaba de suscribir.
Colombia tiene, señor Secretario, una posición geográfica privilegiada acceso a dos océanos, recursos estratégicos y talento humano. Tenemos que convertir todas esas ventajas que tiene Colombia en inversión, en fábricas, en cadenas productivas y en empleos dignos para nuestra gente.
Blindar el hemisferio
Otro punto importante, la seguridad y la lucha contra el narcoterrorismo. Colombia quiere consolidarse nuevamente como el principal socio de seguridad hemisférica con los Estados Unidos, y vamos a ser aquí los principales socios en Suramérica.
Las amenazas del siglo 21, queridos compatriotas, exigen nuevas capacidades. Por eso le hemos propuesto al Gobierno y hoy se lo volví a proponer al señor Secretario, el Plan Patriota Siglo 21 para modernizar aviones, radares, drones, helicópteros, sistemas antidrones, defensa aérea, movilidad, inteligencia, ciberdefensa, fuerzas especiales y mantenimiento y operatividad.
Colombia pondrá recursos propios y esperamos construir conjuntamente capacidades para enfrentar amenazas cada vez más sofisticadas. Pero necesitamos el apoyo, la inyección de los Estados Unidos, y vamos a trabajar de manera decidida en la lucha contra el narcotráfico.
Vamos a empezar a fumigar, vamos a ir por los laboratorios, por los precursores, por las rutas, por los cabecillas del narcotráfico, por las organizaciones armadas narcoterroristas, vamos por los lavadores de activos, por sus patrimonios criminales y por esas redes internacionales que constituyen un gran peligro, no solamente para el hemisferio sino también para la humanidad.
Colombia está dispuesta a asumir metas anuales, indicadores verificables y compromisos concretos. Vamos a cumplir nuestra parte, señor Secretario, y esperamos construir sobre esa base una corresponsabilidad que sea efectiva para ambas naciones.
Otro punto importante el Escudo de las Américas. Ya entramos en operación, Colombia va a cumplir plenamente con sus responsabilidades. Vamos a tener la sede en Medellín, y vamos a hacer todo lo que sea necesario por atacar el crimen organizado y por darles a esos delincuentes el lugar que se merecen, que es una cárcel o una tumba. Y aquí lo digo sin eufemismos: bandido que no se someta lo vamos a dar de baja como en derecho corresponde.
También hablamos con el señor Secretario sobre Venezuela. Para Colombia no es un asunto distante. Compartimos más de 2.000 kilómetros de frontera viva con el vecino país. Y, por supuesto, todo lo que pasa en Venezuela tiene consecuencias directas en Colombia en materia de seguridad, migración, narcotráfico, contrabando, organizaciones armadas y también energía.
Colombia participará con los Estados Unidos, responsablemente, en los esfuerzos dirigidos a garantizar estabilidad regional y profundizará la cooperación en materia fronteriza, en materia migratoria y de seguridad. Nuestro interés, señor Secretario, es contribuir a que cualquier evolución produzca estabilidad, institucionalidad y seguridad, evitando cualquier problema.
Un nuevo renacer
Otro punto importante de Colombia frente al mundo, se lo dije al señor Secretario, es nuestra política exterior, que parte de un principio fundamental, queridos compatriotas: Colombia se relaciona con el mundo desde sus propios intereses nacionales, con soberanía, autonomía, pragmatismo y visión de largo plazo. Y en eso estamos perfectamente conectados con los Estados Unidos.
Colombia tiene recursos naturales, posición geográfica, talento humano y activos estratégicos. Nuestra diplomacia debe convertir esas fortalezas en oportunidades para consolidarnos como el mejor socio de los Estados Unidos. Y lo vamos a hacer, señor Secretario. Este es un nuevo renacer.
Un tema que me parece de singularísima importancia, la migración y el Estado de Derecho. Acordamos profundizar la cooperación en materia de migración intercambio de información, herramientas biométricas, identificación de personas requeridas, lucha contra las redes de tráfico de migrantes y fortalecimiento de los controles fronterizos.
Nuestro principio es sencillo: migración legal, segura y ordenada. Nuestro principio es el mismo que comparten los Estados Unidos. No estamos en contra de la migración, estamos en contra de la migración ilegal, que es ciertamente diferente.
Consulado de EE.UU. en Barranquilla
Y hay un tema que a mí me toca el corazón, y se lo dije al señor Secretario. ‘Secretario, usted sabe que aquí, hace años, tuvimos un consulado’, me dijo no tenía ni idea. Pues le pido de corazón, como hijo de esta región, que nos abra un consulado de los Estados Unidos en Barranquilla, la capital alterna de Colombia, y el gobierno colombiano se compromete a poner la sede. Necesitamos que se estudie esa posibilidad, querido Secretario, porque es un anhelo de muchos años.
Primero hubo consulado en Barranquilla y después en Bogotá, y después nos quitaron el de Barranquilla. Así que las cosas tienen que volver al orden primigenio y esperamos pronto tener aquí en Curramba, La Bella, en Barranquilla, el consulado americano.
Y por supuesto, un tema que también me resulta muy importante es la cooperación para seguir el dinero de los criminales. Queremos identificar y perseguir patrimonios injustificados, lavado de activos, recursos provenientes de la corrupción, capitales criminales y bienes ocultos en el exterior, fortaleciendo la cooperación judicial y financiera cuando corresponda. Todo, bajo evidencia, por supuesto, el marco de la ley, el debido proceso y el respeto por las instituciones, porque capturar delincuentes no es suficiente.
Mis queridos amigos, también tenemos que golpear las fortunas que sostienen esas estructuras criminales. Hay que meterle la mano en el bolsillo a los bandidos, que es lo que más le duele.
Esta fue una conversación franca, profunda, estratégica, cordial. No solamente hablamos de lo que Estados Unidos puede hacer por Colombia, hablamos de lo que Colombia y Estados Unidos pueden hacer juntos por el hemisferio.
Colombia aporta posición geográfica, recursos estratégicos, capacidad productiva, talento humano, una fuerza pública experimentada y un gobierno dispuesto a cumplir sus compromisos. Y quisimos que esta nueva etapa comenzara aquí en Barranquilla, en el Caribe colombiano y desde las regiones.
Los Acuerdos de Barranquilla deben convertirse ahora en proyectos, en inversión, en empleos, cooperación, seguridad y resultados concretos. Reconstruir la patria, recuperar la economía, blindar el hemisferio.
A partir de hoy nuestros equipos comienzan a trabajar para convertir esos anhelos, esos sueños, esos proyectos en realidades.
Que Dios bendiga los Estados Unidos de Norteamérica. Que Dios bendiga a Colombia.
Hoy más que nunca estoy Firme por la Patria.