Militar
y estadista venezolano, último presidente de la
Gran Colombia. Rafael José Urdaneta Farna se distinguió por
su acción militar y política en la Primera República
Granadina, en la guerra de Independencia y en la República
de Colombia.
El fue quien más se identificó con
el pensamiento y la acción del Libertador Simón
Bolívar, y el estadista y político que más
defendió su memoria. Nacido en el hogar formado por Miguel
Jerónimo Urdaneta Barrenechea y María Alejandrina
Faría, hizo sus primeros estudios en el colegio de los
franciscanos de Maracaibo, y los de latinidad, en Caracas. En
el año 1804, cuando apenas tenía 16 años,
se radicó en Santafé de Bogotá en compañía
de su tío, Martín de Urdaneta, quien desempeñaba
las funciones de contador mayor del Tribunal de Cuentas. Allí fue
matriculado en el Colegio de San Bartolomé y nombrado
oficial 3° del Tribunal, encargado de los pagos a las tropas
del Virreinato de la Nueva Granada; además, tuvo algunas
experiencias en el ramo de administración del personal
militar.
En su cargo administrativo recibió las felicitaciones
de la Junta Real de Hacienda, por su honradez, actividad y exactitud
en sus labores. Durante los hechos de la revolución política
de 1810, el joven Rafael Urdaneta se vinculó al ejército
patriota de la Nueva Granada. La Junta Suprema de Santafé creó el
batallón Voluntarios de la Guardia Nacional, el 23 de
julio de 1810; su primer comandante fue el teniente coronel Antonio
Baraya, y su sargento mayor, Joaquín Ricaurte y Torrijos.
El 1 de noviembre de 1810 se inició el primer batallón
de la Nueva Granada, el cual constaba de la plana mayor y de
400 hombres de tropa, distribuidos en una compañía
de granaderos y cuatro fusileros. En este batallón hizo
sus primeras armas el venezolano Rafael Urdaneta, quien fue incorporado
con el grado de teniente, pues tenía alguna experiencia
militar.
También hicieron sus primeras armas los soldados
granadinos Atanasio Girardot, Francisco de Paula Santander,
Antonio Ricaurte, José D'Elhuyar, los Parises y muchos
más.
La primera acción militar del Ejército Granadino
en la cual participó el teniente Urdaneta, fue en la
primera Campaña del Sur, al mando del coronel Antonio
Baraya; era un ejército compuesto de 150 soldados y
16 artilleros. La primera batalla de la Independencia fue la
del Bajo Palacé,
el 28 de marzo de 1811, en la cual se destacó la acción
heroica de Urdaneta, quien fue ascendido a capitán,
y de los soldados de Atanasio Girardot. Seis meses más
tarde, Urdaneta fue ascendido a sargento mayor del batallón
3°-
de la Unión. En la primera guerra civil de la Nueva
Granada, entre federalistas y centralistas, Urdaneta fue partidario
de
los primeros, con Camilo Torres, Antonio Baraya, Santander
y otros. Participó en las batallas de Ventaquemada y
Santafé de
Bogotá.
El cronista de la Independencia José María
Espinosa, en su obra Memorias de un Abanderado, dice que entre
los federalistas se encontraban Urdaneta y Santander, y que ambos
fueron hechos prisioneros en Santafé por las tropas del
general Antonio Nariño. Urdaneta también participó en
las batallas de San Gil y Charalá; en noviembre de 1812
fue ascendido a teniente coronel del batallón 3°-
de la Unión. En los años 1813 y 1814, Rafael Urdaneta
participó en la Campaña Admirable de Venezuela,
que organizó el Libertador Simón Bolívar
para liberar a su patria, con el apoyo del .gobierno de las Provincias
Unidas de la Nueva Granada, cuya sede capital era Tunja.
En el
ejército patriota lo acompañaron, entre otros,
el capitán Antonio Ricaurte, los militares granadinos
Atanasio Girardot, Manuel y Antonio París, José D'Elhuyar
y otros. El 28 de febrero de 1813, los ejércitos patriota
y realista se enfrentaron en las sabanas de Cúcuta. En
esta batalla, Rafael Urdaneta se destacó por su valor
y pericia, por lo cual fue ascendido a coronel comandante. El
ejército español, comandado por Ramón Correa,
fue derrotado después de cuatro horas de combate.
En la Campaña Admirable de Venezuela, el coronel Rafael
Urdaneta participó con heroísmo en varias acciones,
en especial en la batalla de Taguanes, en la cual su activa
participación fue decisiva para el triunfo y para el
paso del Ejército Libertador hacia Caracas. En el informe
de Bolívar al Congreso de la Unión en Tunja,
señaló la heroicidad de Urdaneta, cuando expresó: «Digno
de recomendación y acreedor de todas las consideraciones
del gobierno por el valor e inteligencia con que se distinguió en
la acción». El Ejército Libertador entró a
Caracas el 6 de agosto de 1813. El 13 de agosto de 1813, el
Libertador Bolívar encomendó a Urdaneta para
tomar a Valencia y cercar a Puerto Cabello. Sin embargo, los
refuerzos que recibió el ejército realista de
Monteverde, hicieron que las fuerzas patriotas comandadas por
Urdaneta se retiraran a Valencia. Algunos días después,
Urdaneta acompañó a Atanasio Girardot en la cumbre
del Bárbula, donde el granadino murió heroicamente
y fue consagrado como el "Héroe del Bárbula".
En estas acciones militares, Urdaneta fue elevado a mayor general.
La guerra entre patriotas y realistas se extendió por
todo el territorio venezolano. Los patriotas fueron derrotados
en Barquisimeto y tuvieron victorias en Viginia y en Araure.
A1 frente de la infantería iba el mayor general Urdaneta.
El Libertador calificó a Urdaneta como «el más
constante y sereno oficial del ejército», y le
entregó el mando del Ejército de Occidente, pensando
en la ocupación de la Provincia de Coro. Urdaneta entró a
Barquisimeto el 24 de diciembre de 1813, y allí reorganizó las
tropas patriotas. En marzo de 1814 Urdaneta tomó la
plaza de Valencia, considerada un punto vital en la guerra
de Independencia. Los patriotas fueron sitiados por los ejércitos
realistas de Calzada y Ceballos, con 3500 soldados. Durante
cinco días se realizó el sitio a los patriotas,
que eran 280 soldados al mando de Urdaneta; en las luchas intensas
de los ejércitos, los realistas tuvieron que retirarse.
En esos días, el 25 de marzo de 1814, el capitán
Ricaurte voló en átomos en la hacienda de San
Mateo. A pesar de los triunfos en algunas batallas en Venezuela,
con la compañía de Mariño en Arao y con
el Libertador Bolívar en Carabobo, después de
la batalla de La Puerta, que fue de signo adverso para la causa
patriota, el Ejército Libertador emprendió la
retirada a las fronteras de la Nueva Granada por el camino
de Trujillo ,y de los páramos merideños.
La emigración
fue de más de 2000 soldados, con numerosos heridos.
Bolívar y el ejército patriota, con el coronel
comandante Rafael Urdaneta, llegaron a la ciudad de Tunja;
allí el presidente de la Unión, Camilo Torres,
les dio apoyo para continuar en la lucha. El Congreso de las
Provincias Unidas encomendó al Libertador Simón
Bolívar someter al dictador Manuel de Bernardo Alvarez
en Cundinamarca, quien fomentaba la guerra civil contra el
federalismo.
Urdaneta acompañó al Libertador
Bolívar en el sitio a, Santafé de Bogotá,
con cuyo triunfo se estableció el gobierno de la Unión.
En los años 1816 y 1817, Rafael Urdaneta se vinculó al
ejército patriota que comandaba el general José .Antonio
Páez en los Llanos de Casanare. Participó en
los combates de El Yagual, Achaguas y Barinas. En 1817, al
regresar Bolívar a Venezuela con su segunda expedición
de los Cayos, Urdaneta abandonó el ejército llanero
y se vinculó a la campaña del Libertador. Participó en
el sitio de Cumaná y en los asedios de Guayana y Angostura.
En el año 1818 participó en la Campaña
del Centro, cuyos resultados fueron adversos a las armas republicanas.
En 1819, el general Rafael Urdaneta fue nombrado jefe del Estado
Mayor del Ejército de Apure; asistió al Congreso
Constituyente de angostura en representación de la Provincia
de Barinas. En diciembre de 1819 fue nombrado comandante general
de la Guardia Colombiana. En 1820 se trasladó a occidente
y luchó por la adhesión de la Provincia de Maracaibo
a la causa de la independencia; así mismo, inició una
campaña militar sobre Coro, cuyo resultado fue la incorporación
de la provincia a la causa de la Independencia.
En el año 1821, Urdaneta alcanzó el grado de
general en jefe de los Ejércitos de Colombia, por petición
especial del Libertador Simón Bolívar; así dice
la carta: «Los importantes servicios que el señor
general de división Rafael Urdaneta ha prestado a la
República en esta campaña, completando la libertad
de las Provincias de Maracaibo v Coro, le hacen acreedor al
inmediato ascenso a general en jefe de los Ejércitos
de Colombia». El general Urdaneta, quien tenía
dotes de organizador y administrador, un gran prestigio militar
y una probada lealtad al Libertador, fue nombrado jefe militar
del Zulia, en las provincias de Maracaibo, Trujillo, Mérida
y Coro. En 1822 fue nombrado jefe militar de la Nueva Granada,
que entonces se llamaba Departamento de Cundinamarca.
En 1823
fue elegido senador del Congreso de Colombia por la Provincia
de Maracaibo, y en 1824 fue elegido presidente del Congreso.
El general Urdaneta defendió el pensamiento y la acción
del Libertador Simón Bolívar; fue por ello, su
amigo de confianza. En 1826 se opuso al movimiento separatista
de Venezuela de la Gran Colombia, en lo que se llamó "La
Cosiata" de Valencia. En el año 1827, Urdaneta
ocupó por segunda vez la Comandancia General de Cundinamarca,
y en los años 1828 y 1829 ocupó 1a Secretaría
de Guerra y Marina. En la Conspiración Septembrina de
1828, Urdaneta dio su voto a favor de la pena de muerte para
los conspiradores.
El general Urdaneta asistió como
diputado al Congreso Admirable en el año 1830. Su objetivo
fue buscar la solución a los múltiples problemas
de Colombia, y en especial, buscar de nuevo las líneas
de integración grancolombiana, ante los hechos separatistas
de Venezuela y Ecuador. Este Congreso aprobó la Constitución
de 1830, que dio las bases para un centralismo limitado en
la organización de los poderes públicos; y dio
un campo más amplio para el desenvolvimiento de las
regiones •~ los municipios, sin exageración federalista.
Por su carácter conciliador y moderado, la Constitución
de 1830 sirvió de modelo constitucional para las posteriores
constituciones; sin embargo, esta Constitución no tuvo
vigencia, pues en 1830 se desintegró en forma definitiva
la Gran Colombia. Este Congreso se llamó "Admirable" por
el selecto grupo de colombianos que en él participaron.
Ante los problemas de la Gran Colombia: separación
de Venezuela y Ecuador, debilidad de los gobiernos de Joaquín
Mosquera y Domingo Caycedo en el año 1830, ante la renuncia
del Libertador y su salida para Santa Marta, y en especial,
ante el peligro del batallón Callao, formado por oficiales
y soldados venezolanos. amigos del Libertador y opositores
de Mosquera y Caycedo, el general Rafael Urdaneta tomó el
mando del gobierno, el 5 de septiembre de 1830. En su posesión
tomó el título de Jefe Provisorio del Gobierno
de Colombia. La dictadura de Urdaneta duró entre el
5 de septiembre de 1830 y el 30 de abril de 1831. Fue una dictadura
revolucionaria para resguardar el orden; Urdaneta nombró un
gabinete ministerial y proclamó la dictadura de Bolívar.
Sin embargo, a la muerte del Libertador en Santa Marta, el
17 de diciembre de 1830, la situación fue cada vez más
difícil para su amigos leales, entre ellos, el general
Urdaneta. En la Nueva Granada se extendió por todo el
país un movimiento de reacción cívico-militar
contra la dictadura de Urdaneta. Desde Purificación,
el vicepresidente electo, general Domingo Caycedo, se declaró en
ejercicio de la primera magistratura, debido a la ausencia
del presidente Joaquín Mosquera.
Los dos generales:
Rafael Urdaneta y Domingo Caycedo se entrevistaron en Juntas
de Apulo, cerca de Tacaima, donde firmaron el Convenio de Juntas
de Apulo. El general Urdaneta presentó renuncia de su
cargo ante el Consejo de Estado y se buscó la conciliación
para lograr la paz para Colombia. Acompañaban a Urdaneta
los bolivarianos José María del Castillo y Rada
y Juan García del Río. El general Urdaneta entregó el
mando el 2 de mayo de i 831 y después de establecer
el orden constitucional y convocar al Congreso de Villa de
Leiva, se despidió de la Nueva Granada, rumbo a Venezuela,
aunque en este país también estaba proscrito
debido a su definido bolivarianismo. En I832 regresó a
Venezuela, donde se dedicó a las labores agrícolas
en una hacienda que poseía en la provincia de Coro.
En las décadas del treinta y el cuarenta, el general
Urdaneta ocupó diversas posiciones en su tierra: fue
senador por la Provincia de Coro en el Congreso Nacional en
1837; un año después fue nombrado secretario
de Guerra y Marina, hasta 1839; desempeñó la
gobernación de Guayana en 1842; y en diciembre del mismo
año fue designado comandante general de las tropas encargadas
de hacer los honores a las cenizas del Libertador con motivo
de su repatriación.
Realizó su última
actividad como ministro plenipotenciario y enviado extraordinario
de Venezuela ante el gobierno de España; le correspondió negociar
el reconocimiento de la independencia de Venezuela y la contratación
de un empréstito para liberar a los esclavos. Fue candidatizado
por muchos venezolanos para la Presidencia de la República
para suceder al general Carlos Soublette; era el candidato
de José Antonio Páez y del partido conservador.
Murió cuando estaba en una visita en París, el
23 de agosto de 1845. Según el concepto del Libertador
Simón Bolívar, Urdaneta es «el eje sobre
el que rueda esta maquinaria de Colombia». Sobre la candidatura
de Urdaneta a la Presidencia, el historiador venezolano José Gil
Fortoul dijo: «De haber ocupado Urdaneta la Presidencia
de la República, Venezuela hubiera tomado otro rumbo».