Nació en Nóvita (Chocó),
el 11 de julio de 1832 y murió en Bogotá,
el 19 de octubre de 1894
Estadista, militar y periodista.
Carlos Holguín Mallarino estuvo encargado de la Presidencia
de la República entre 1888 y 1892.Hijo de Vicente Holguín
Sánchez y María Josefa Mallarino Ibargüen,
este matrimonio tuvo catorce hijos, dos de los cuales ocuparon
la Presidencia de la República de Colombia: Carlos y Jorge.
Sobrino del ex presidente Manuel María Mallarino, contrajo
matrimonio con Margarita Caro Tobar, hija de José Eusebio
Caro y hermana de Miguel Antonio Caro.
Carlos Holguín
Mallarino inició sus estudios en Cali, y los continuó en
Bogotá en 1847, en el Colegio de la Compañía
de Jesús. Allí empezó una vida de austeridad
y de intenso trabajo, con una excelente formación humanística.
En este colegio se formó hasta cuando los jesuitas fueron
expulsados del país, el 18 de mayo de 1850.
Entre sus compañeros destacamos a José Telésforo
Paul, arzobispo de Bogotá en la época de Rafael
Núñez y Holguín; Diego Fallon, José María
Vergara y Vergara, Aníbal Galindo, José María
Cordovez Moure, Próspero Pereira Gamba y Sergio Camargo.
Holguín culminó sus estudios profesionales en la
Universidad Colegio de San Bartolomé, en la carrera de
Derecho y Ciencias Políticas. Sus maestros de jurisprudencia
fueron José Ignacio de Márquez, Francisco Javier
Zaldúa y Cerbeleón Pinzón, en las cátedras
de Derecho romano, Derecho civil, y Derecho público, respectivamente;
para el examen de grado fueron escogidos los doctores Florentino
González y Francisco Eustaquio Alvarez. Holguín
recibió el título de doctor en Derecho y Ciencias
Políticas, refrendado en Popayán en el Tribunal
Superior, que le confirió el título de abogado.
Inició su carrera jurídica como fiscal del Tribunal
del Cauca.
Participó en la revolución contra el
dictador José María Melo; sirvió en la Compañía
del Sur, en favor de la causa constitucional. En la Campaña
del Sur sirvió como secretario del coronel Manuel Tejada.
Intervino en los Congresos de 1856 y 1858. El Congreso de 1859
lo eligió magistrado de la Suprema Corte Federal de Justicia.
En la guerra civil de 1860-1861, Carlos Holguín Mallarino
participó en el ejército conservador en defensa
del gobierno de la Confederación Granadina de Mariano
Ospina Rodríguez. En 1860 participó en la campaña
del Magdalena y de la Sabana; combatió hasta el 18 de
julio de 1861, cuando sucumbió el gobierno de Ospina Rodríguez.
Carlos Holguín tuvo fama por su oratoria y su labor periodística.
Ocupó su curul en el Congreso desde 1868 hasta 1877, como
representante y senador por los Estados de Cundinamarca, Tolima
y Antioquia. Sus contemporáneos recuerdan que Holguín
se batía casi solo contra toda una Cámara de ideas
contrarias a las suyas; al respecto, Marco Fidel Suárez
comentó: «Su oratoria no fue la de lugares comunes
o de la declamación hueca ni ampulosa, ni brilló por
las imágenes con que se exornan los discursos académicos
o las arengas populares. Era la oratoria parlamentaria acerada
y fulgurante, en que campeaban las armas de la convicción
y jamás las de la persuasión o el sentimentalismo.
Sus discursos se distinguieron por la inagotable facundia, la
dialéctica clara y espontánea, la sátira
más incisiva, la réplica más pronta y oportuna,
y las alusiones históricas mejor traídas».
Carlos Holguín se dedicó también al periodismo.
En Cali fundó el periódico El Caucano, en 1857;
en Bogotá redactó La Prensa, que circuló entre
los años 1866 a 1868. Fue asiduo colaborador de los periódicos
conservadores que se editaron en la capital, entre ellos, El
Conservador, El Filotémico, El Porvenir y El Tradicionista.
Escribió varias obras, entre las cuales destacamos: Cartas
políticas, Estudios históricos sobre la Independencia,
Revista de Europa, Desbarreaux, su época y su soneto y
numerosos escritos en periódicos y revistas. Fue un fecundo
escritor, polemista, crítico, con una prosa irónica
y sarcástica. El presidente Rafael Núñez
dio un gran impulso a la carrera política de Holguín.
En su primera administración, Núñez lo nombró ministro
plenipotenciario de Colombia ante el gobierno de Inglaterra;
en 1881 fue nombrado en la misma dignidad ante el gobierno de
España, el primer plenipotenciario de Colombia en la Madre
Patria. En 1883 regresó a la Gran Bretaña como
ministro plenipotenciario. El prestigio de Carlos Holguín
en la Gran Bretaña y España fue muy importante,
pues dio una gran imagen de Colombia en Europa. Cuando regresó a
Colombia, fue nombrado por el presidente Rafael Núñez,
ministro de Relaciones Exteriores, en diciembre de 1887 hasta
febrero de 1888, cuando fue nombrado ministro de Gobierno.
El
Congreso Nacional lo eligió designado a la Presidencia
por unanimidad de votos. En tal carácter, desempeñó la
Presidencia de la República entre los años 1888
y 1892, en ausencia del presidente Núñez. En su
gobierno, Holguín se preocupó por las obras públicas:
la navegación a vapor por el Bajo Cauca y el río
Nechí, la construcción de una parte de la carretera
entre Cundinamarca y Boyacá, la limpieza del Canal del
Dique, los trabajos de canalización del río Magdalena,
la construcción del hospital militar en la capital, y
de un asilo de mujeres puesto bajo el cuidado de las hermanas
del Buen Pastor.
Durante su gobierno, logró mantener una
paz inalterada. Hubo un aumento creciente de exportaciones y,
tanto el desarrollo de las industrias, como la agilización
de las relaciones comerciales con el exterior, aumentaron considerablemente.
En el año 1891, en el gobierno del presidente Carlos Holguín,
la reina María Cristina de España dictó el
laudo arbitral sobre la demarcación de las fronteras terrestres
entre Colombia y Venezuela. Por este motivo, el presidente Carlos
Holguín obsequió a España una bella colección
de objetos de oro nacionales, conocida como el "Tesoro Quimbaya".