SANTIAGO BOTERO
Nace el 27 de octubre
de 1972 en la ciudad de Medellín (Colombia)
su talla: 1,83m y pesa: 69kg su debut profesional:
1996 (Kelme)
Carreras de un día:
- Clásica de los Alpes 2002
Carreras por etapas:
- Prólogo de la Vuelta a Chile (1997)
- Etapa de la Clásica Bogotá (1997)
- Etapa del GP Mitsubishi (1998)
- Etapa de la Ruta del Sol (1999)
- Etapa de París - Niza 1999
- 2 etapas de la Vuelta de España 2001 (2 contrarreloj)
- Etapa de la Dauphiné Libere 2002 (contrarreloj)
Tour de Francia:
- Mejor escalador del Tour 2000
- Etapa de Briançon (2000)
- Etapa de Lorient (contrarreloj 2002)
- Etapa de Los Dos Alpes (2002)
La carrera deportiva de Santiago Botero es atípica,
como lo es también su biotipo, lejos de los
habituales peso pluma cundiboyasences que en la década
de los 80, revolucionaron el ciclismo mundial.
Comenzó un día cualquiera, cuando su
padre, don Alberto, le regaló una bicicleta
todoterreno y con ella comenzó a vivir la fiebre
del ciclomontañismo que tan de moda estaba
en Antioquia, comenzando la década de los 90.
Esa fiebre, lo llevó a participar en la ya
tradicional clásica de El Colombiano, en la
que se inscribió animado por su padre y sus
amigos, pues el muchacho, a punto de graduarse en
el Colegio Jorge Robledo, ganaba en cuanta carrera
vecina participaba.
Tuvo su primer contacto con los pedales cuando tenía
siete años, gracias a un regalo de la familia.
Después quiso ser patinador y por un buen tiempo
se le metió la fiebre del fútbol: "
Me encantaba hacer deportes y el fútbol era
una de mis pasiones, pero muy pronto me di cuenta
que en éste deporte no tendría mucha
suerte. Yo era correloncito, tenía velocidad,
pero era fatal dominando la pelota.."
Tenía 18 años cuando tomó parte
en la prueba de El Colombiano que ganó fácilmente,
pero el premio hubo que pelearlo porque fue tal la
superioridad de "monito", que los jueces
no se percataron que había tomado una vuelta
de ventaja y al final, no aparecía entre los
primeros clasificados.
Del Ciclomontañismo aterrizó en la
pista, gracias a un convocatoria que le hizo Efraín
Dominguez y en le velódromo dejó asombrados
a técnicos y curiosos. Con apenas pocas semanas
de reconocimiento de la pista le enfundaron la camiseta
verde de Antioquia y se lo llevaron a los campeonatos
nacionales de Pereira. Allí descrestó
a todo el mundo, ganando la persecución individual,
imponiendo además, nuevo récord nacional.